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Mayoría de pensiones a la vejez no cubre necesidades básicas
Gunta Berzina
MiTi Foundation
A mediados de los años 1990 Letonia fue uno de los primeros países de Europa Central y Oriental en encarar reformas radicales del sistema de pensiones, introduciendo un sistema de tres niveles, aumentando la edad jubilatoria y limitando las posibilidades de las jubilaciones tempranas, todo esto realizado para asegurar la sustentabilidad del sistema. Una década después, hasta 90% de las personas jubiladas reciben pensiones que están por debajo del nivel del salario mínimo de subsistencia. Para la mayoría, la jubilación se traduce en estrechez financiera y exclusión social.
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En diciembre de 2003 el gobierno firmó el Memorando
Conjunto de Inclusión Social, cuyo objetivo es preparar al país para su
participación plena en el método de coordinación abierta de la Unión Europea
para la inclusión social al unirse al bloque en mayo de 2004. El memorando tendría significación estratégica al
establecer el diseño e implementación de la política social de inclusión
basada en prioridades definidas. Uno de los principales objetivos del memorando
fue asegurar una distribución adecuada del ingreso. Dado que los aportes al
seguro social por parte de los trabajadores aumentan rápidamente – el salario
promedio aumentó de EUR 215 (USD 288) en 2000 a EUR 550 en 2006 – podía
presumirse que la indexación de las pensiones reflejaría este crecimiento. Sin
embargo, ése no ha sido el caso.
Reforma de las pensiones y adopción de
un sistema de tres niveles
Letonia fue uno de los primeros países de Europa Central y Oriental en
introducir un sistema de pensiones de varios niveles. La reforma de las
pensiones se puso en funcionamiento en 1995, después que el parlamento aprobara
los lineamientos generales en 1994. La Ley de Pensiones del Estado, que permitió
la implementación del primer nivel, entró en efecto en enero de 1996; la Ley
de Fondos de Pensión Privados, correspondiente al tercer nivel, se sancionó en
julio de 1998; y la Ley de Pensiones de Fondos del Estado, que regula el segundo
nivel, entró a regir el 1 de julio de 2001.
El primer nivel del nuevo paradigma de pensiones es un programa estatal de
seguro social no financiado, basado en el principio de solidaridad
intergeneracional. Es básicamente un sistema de reparto en el que los que
trabajan pagan los beneficios de los pensionistas.
El segundo nivel es un programa de pensiones con fondos obligatorios, basado en
contribuciones individuales a cajas de ahorros gestionadas de forma privada y
financiadas por impuestos a los sueldos. Las contribuciones de segundo nivel son
obligatorias para empleados menores de 30 años a julio de 2001, cuando el
programa entró en vigencia, y opcional para las personas entre 30 y 49 años en
ese momento. Las contribuciones crecerán gradualmente de 2% del ingreso entre
2001 y 2006 hasta 10% a partir de 2010, y las contribuciones al primer nivel se
reducirán en proporción (18% en 2001 hasta igualar 10% a partir de 2010).
Este programa obligatorio enteramente financiado fue gestionado sólo por la
Tesorería de Letonia, a la que se le permitió invertir las contribuciones
solamente en bonos del gobierno y a plazo fijo en bancos. Desde 2003, sin
embargo, los trabajadores han tenido la opción de seleccionar entre un grupo de
proveedores privados, quienes están autorizados a ofrecer una gama más amplia
de opciones de inversiones y carteras diversificadas.
El tercer nivel es un sistema de pensiones privadas. Al jubilarse, las personas
que invirtieron en fondos de pensión privados pueden percibir un pago fijo en
efectivo o una anualidad del proveedor de fondos privados, o transferir el
capital acumulado al primer nivel de pensiones para recibir una pensión basada
en la fórmula de cálculo del primer nivel.
Otras reformas adoptadas para asegurar
la futura sustentabilidad del sistema de pensiones incluyen subir la edad de
jubilación y reducir la posibilidad de jubilación anticipada. La transición
hacia la nueva edad jubilatoria de 62 años se está llevando a cabo paso a
paso, con un incremento de seis meses por año. La edad jubilatoria para los
hombres llegó a 62 en 2003, mientras que la de las mujeres llegará a 62 en
2008.
Los trabajadores que hicieron aportes al seguro social durante al menos 30 años
de todas maneras podrán optar por una jubilación anticipada hasta mediados de
2008, pero de ahí en adelante, esta posibilidad se eliminará. Por el momento,
se puede optar por la jubilación anticipada hasta dos años antes de la edad
jubilatoria oficial.
Otra forma de jubilación anticipada que fue característica del sistema
enteramente financiado por el Estado antes de la reforma fue la de ‘pensiones
de servicio extendido’, también conocidas como pensiones de servicio. El
sistema anterior permitía que el trabajador se jubilara con una pensión antes
de la edad jubilatoria normal en ocupaciones con riesgo sanitario – estrés
alto, exposición a sustancias peligrosas, ruido y otros – o cuando la
capacidad para trabajar en esa profesión dependía de la edad, como en el caso
de artistas, músicos y bailarines. Las pensiones de servicio también se
otorgaban en casos de ocupaciones o puestos que se consideraba tenían un mérito
especial.
Al entrar en
vigor el sistema de tres niveles en 1996, se limitó la disponibilidad de las
pensiones de servicio extendido a un número pequeño de cargos del sector público,
como los de empleados públicos del Ministerio de Asuntos Internos y la Oficina
de Protección Constitucional y los fiscales públicos. Esta decisión fue muy
criticada, en especial porque eliminaba la posibilidad de una jubilación
anticipada en ocupaciones en que la actividad continua genuinamente dependía de
la edad y estado de salud del trabajador. Los artistas, por ejemplo, no siempre
están en condiciones de continuar ejerciendo sus profesiones hasta la edad de
62, y hay muy pocos trabajos que les sirvan como alternativa.
Pensiones dentro del sistema nacional de seguros
El financiamiento total del sistema social de
seguros está basado en el presupuesto del seguro social, que se divide en
cuatro ‘presupuestos especiales’: accidentes laborales 1%; empleo 8%; discapacidad,
maternidad y enfermedad 16%; y pensiones del Estado 75%. Hay dos principios básicos
que subyacen en el sistema actual de seguro social. El primero es que el
servicio de seguro social corresponde a las contribuciones sociales que se
realizan, y el segundo es la solidaridad entre quienes pagan las contribuciones
del seguro social y quienes reciben los servicios de seguro social.
Según los compromisos del gobierno, deberá darse apoyo estatal a toda persona
que lo necesite. Dado que 75% del total del presupuesto del seguro social
corresponde al presupuesto para pensiones especiales, y la vasta mayoría
(80,8%) de los beneficiarios de pensiones son pensionistas a la vejez, vale la
pena mirar más de cerca la realidad de las vidas de las personas jubiladas en
el país.
Pensionistas por debajo del nivel de
subsistencia
A dos años de firmar el Memorando Conjunto de Inclusión Social, la
Ministra de Bienestar Dagnija Stake reconoció en una entrevista de Latvijas Avize
el 27 de octubre de 2005 que proporcionar una pensión de nivel de subsistencia
a todos los jubilados del país requeriría EUR 7.000 millones extra. En la
misma entrevista se vio forzada a admitir que 94% de los pensionistas estaba
viviendo debajo del nivel del salario mínimo de subsistencia en ese momento.
Letonia no tiene una línea de pobreza oficial para aplicar a su población que
sea aceptada como el tipo de criterio mínimo que se aplica en otros países
europeos. En circunstancias normales, los menos privilegiados pueden verse como
aquellas personas cuyo ingreso mensual por hogar está por debajo del salario mínimo
básico. En 2006 el salario mínimo oficial fue de EUR 130 o 76% del salario mínimo
de subsistencia. Esta privación
la vive el 19% de la población.
En noviembre de 2005 el Gabinete de Ministros definió un nuevo nivel mínimo de
ingresos (GMI) garantizado por el Estado, que se incrementaría de EUR 30,17 en
2005 a EUR 34,48 en 2006. Las enmiendas adoptadas proporcionaron un aumento en
el nivel de ingresos por familia o persona viviendo sola y cuyo ingreso no
excediera EUR 34,48 por persona por mes. Según datos estadísticos, alrededor
de 150.000 personas o 6,5% de la población total del país entra en este grupo.
No hay datos sobre los grupos etarios que se ven forzados a pedir ayuda del
Estado para recibir la miserable suma de apenas EUR 34 por mes.
El 17 de junio de 2006, la agencia nacional de noticias LETA informó que según
datos de la Agencia Estatal de Seguro Social, 405.900 pensionistas a la vejez, u
86% del total, reciben pensiones que están por debajo del ingreso de
subsistencia mínimo de la población definido por la Oficina Central de Estadística
de Letonia. En realidad la pensión más baja pagada en 2006 fue de sólo 43,14%
del ingreso de subsistencia mínimo.
El porcentaje de gasto de consumo adjudicado a la alimentación es reconocido
como un indicador internacional de bienestar material comparativo. La información
preliminar de una encuesta de hogares sobre gastos de consumo de 2006 recopilada
por la Oficina Central de Estadística revela que en hogares de empleadores y
trabajadores independientes, así como en los hogares de empleados asalariados,
los gastos de alimentación constituyen 26% del gasto de consumo. Los hogares
con pensionistas, sin embargo, dedican 43% de sus gastos de consumo a la
alimentación.
En 2005 la Oficina Central de Estadística también realizó encuestas de
hogares en las que se solicitó a los encuestados que hicieran una autoevaluación
de la situación material y financiera de sus propios hogares. Según los
resultados, poco más de un cuarto de los hogares (26%) expresaron que están en
el límite de la pobreza, mientras otro 5,6% de hogares se consideró pobre.
Dadas las cifras de ingresos y costo de vida de la Tabla 1, estos resultados no
sorprenden. La situación es particularmente difícil para los pensionistas:
mientras el costo mensual de una canasta mínima de bienes de consumo y
servicios se estima en EUR 157,57, la pensión promedio es de apenas EUR 115,70
mientras hay personas que reciben pensiones de un monto tan bajo como EUR 71,12.
TABLA 1. Indicadores de costo de vida mínimo
e ingresos (en EUR)
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Año
|
2000
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2001
|
2002
|
2003
|
2004
|
2005
|
%
|
|
Valor promedio de la canasta mínima de bienes y
servicios del consumidor
|
159,57
|
158,88
|
148,73
|
145,11
|
146,17
|
157,57
|
100
|
|
Salario mínimo
|
|
|
|
|
|
118,76
|
75,37
|
|
Pensión promedio
en EUR
|
109,04
|
104,60
|
103,91
|
98,52
|
103,37
|
115,70
|
73,43
|
|
Pensión mínima
|
|
|
|
|
|
71,12
|
45,14
|
|
Ingreso medio garantizado por el Estado
|
|
|
|
|
|
34,48
|
21,88
|
¿Es posible sobrevivir?
El 17 de abril de 2007 uno de los principales diarios de Letonia, Neatkariga
Rita Avize Latvijai, publicó
un artículo titulado “Pensionistas sobreviven trabajando juntos”. Consistía
en una entrevista a Zenta Denisova, una profesora de historia jubilada que
dirige un Club de Profesores Jubilados.
“De nada sirve quejarse,” dice Denisova. “Se puede aducir que es imposible
sobrevivir con un lat (EUR 0,7) por día, pero nosotros podemos. Por cierto que
no es una forma agradable de jubilación, es más bien apenas una forma de
existencia. Para muchos de sus miembros, este club es la única esperanza en
estas épocas millonarias de no caer en una depresión, y de estar entre pares.
Si los países pobres del mundo tienen que sobrevivir con un dólar al día, los
pensionistas de Letonia comparados con la mayoría de los países africanos no
perciben ni siquiera eso, debido al costo extra de la calefacción en
invierno.”
Durante una reunión con el Ministro de Integración Social Oskars Kastens el 29
de mayo de 2007, los representantes de la Federación de Pensionistas Letones
(LPF) señaló que los adultos mayores habían sido marginados de la sociedad en
general. La dirigente del LPF Aina Verze hizo notar que “los pensionistas son
una parte central de la sociedad que dieron toda su vida laboral para beneficio
del Estado, y que lógicamente están muy molestos ante la injusticia que se les
impone.”
“Alrededor de 36.000 pensionistas viven por debajo de la línea de pobreza y
en consecuencia no tienen posibilidades de llevar una vida gratificante,”
subrayó, señalando que la exclusión que enfrentan los adultos mayores afecta
casi todas las facetas de sus vidas, desde la participación en un evento
cultural hasta el mantenimiento de su estado de salud.
Está claro que el gobierno tiene un largo camino que recorrer para hacer
realidad la promesa de inclusión social para sus adultos mayores.
Notas:
* Uno de los componentes del ICB fue imputado en función
de información de países de nivel similar.
<ec.europa.eu/employment_social/social_inclusion/docs/lv_jim_en.pdf>
<worldbank.org/html/prddr/trans/marapr02/pgs34-35.htm>
<www.fiap.cl/p4_fiap_eng/antialone.html?page=http://www.fiap.cl/p4_fiap_eng/site/artic/20060529/pags/20060529155034.html
artic/20060529/pags/20060529155034.htm>
Ibid.
<www.eurofound.europa.eu/eiro/2004/03/inbrief/lv0403101n.html>
<www.csb.gov.lv/csp/content/?cat=471&id=2921>
El descenso de los montos de
las pensiones en EUR es el resultado del aumento en la tasa de cambio del lat,
la moneda nacional. Expresado en moneda nacional, la pensión promedio ha
aumentado gradualmente de LVL 84,16 en 2000 a LVL 106,14 en 2005.
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