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Injusticia social y exclusión
Prajeena Karmacharya, Dr. Sarba Raj Khadka
Rural Reconstruction Nepal
El sistema público de pensiones cubre sólo a los trabajadores del sector público, un grupo que comprende apenas 4% de la población. No hay un sistema de seguridad social estatal para la salud, y la situación es particularmente alarmante en lo que respecta a los niños. Todo esto subraya la necesidad de promover fondos de seguridad social en varios sectores, con la participación de organizaciones locales para asegurar que los planes de desarrollo coincidan con las necesidades reales.
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Tras más
de cinco décadas de iniciativas de desarrollo planificadas, los temas clave
directamente relacionados con la seguridad social permanecen incambiados,
abandonados y con frecuencia agravados. Muchas de las ‘estrategias de
desarrollo’ adoptadas a lo largo de los años fueron medidas ad hoc
implementadas apresuradamente en base a una combinación de modelos basados ya
sea en las experiencias de otros países o simplemente en las recetas
estandarizadas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (RRN y
CECI, 2007).
En todo el país, las prácticas discriminatorias arraigadas en las tradiciones
se basan principalmente en el sistema de castas, etnias, clase y género. Por lo
tanto los dalits (‘intocables’),
los janajati (naciones indígenas),
los pobres y las mujeres carecen de oportunidades para satisfacer sus
necesidades básicas de alimentos, vivienda, educación y servicios de salud.
Estas prácticas discriminatorias son más predominantes en áreas rurales y
remotas donde son comunes las relaciones de poder desiguales, la distribución
inequitativa de la tierra y los ingresos, y la falta de servicios básicos (ESCR
Sub-Committee/HRTMCC, 2007).
Nepal está clasificado entre los países menos desarrollados y figura en el
lugar número 138 en el Índice de Desarrollo Humano (PNUD, 2006). Alrededor de
31% de la población vive por debajo de la línea de pobreza nacional. La
pobreza atraviesa todas las castas y grupos étnicos, aunque la mayoría de los
pobres son dalit y pertenecientes a
las comunidades étnicas minoritarias (en estos grupos la incidencia de la
pobreza está por encima de 40%, PNUD, 2006). Asimismo la discriminación basada
en una estructura patriarcal ha desprovisto de sus derechos humanos a la mayoría
de las mujeres que están entre las menos privilegiadas aun entre los grupos
marginales de casta y clase. La desigualdad en la distribución de la riqueza
también contribuye a la inseguridad socio-económica. El 20% más pobre de la
población participa apenas de 6% del total de ingresos, mientras el 20% más
rico participa de 54%.
Nepal es actualmente un estado parte de 20 convenciones de la ONU – incluyendo
el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC)
– y siete de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT). A pesar de estos compromisos, el país está agobiado por casi todas las
características más salientes del subdesarrollo: pobreza desenfrenada;
distribución, acceso y control desigual del poder, recursos y oportunidades;
injusticia social y exclusión; explotación y discriminación, que han
persistido durante décadas y que por naturaleza son complejas y están
firmemente arraigadas.
El gasto del gobierno en el sector
social continúa siendo extremadamente exiguo. El gasto público en salud y
educación, la mayor parte del cual se dirige a gastos recurrentes, es de apenas
1,5% y 3,4% del PBI, respectivamente (PNUD, 2006).
Tendencias de la seguridad
social
El impacto de la privatización
En sus comienzos la
industrialización en Nepal fue dirigida por el Estado, pero en un intento de
globalizar la economía nacional, el comercio, las inversiones y el cambio de
moneda extranjera, los sectores financieros e industriales se dejaron de
regular, fueron desafectados y luego privatizados. Si bien las instituciones de
Bretton Woods (FMI y Banco Mundial) impusieron políticas de ajuste
estructurales en los años 1980, la liberalización económica en realidad
comenzó en 1992. Como parte del desarrollo del sector privado, el gobierno creó
la Ley de Privatizaciones (1994), que llevó a la privatización de 17 de 47
empresas públicas. De las 17 privatizadas, 4 ya han cerrado.
La privatización de servicios básicos como el agua, la educación y la
salud ha aumentado aún más la desigualdad al disminuir tanto la cantidad como
la calidad de los servicios públicos de salud y educación. El llamado Melamchi
Project – un proyecto multilateral de envergadura para mejorar el
abastecimiento de agua al valle de Katmandú – está financiado por muchos
donantes, entre ellos el Banco Asiático de Desarrollo, que insiste en la
privatización de la gerencia de la Corporación de Abastecimiento de Agua de
Nepal como condición previa al otorgamiento de préstamos.
A diferencia de los trabajadores del sector público, muchos empleados del
sector privado están totalmente excluidos de todo sistema formal de seguridad
social. Como mucho, medio millón de los 11,2 millones de trabajadores del país
(apenas 4% de la fuerza laboral) está cubierto por algún tipo de seguridad
social formal.
Sector informal desprotegido
La bajísima tasa de cobertura formal de seguridad social subraya la
necesidad de promover fondos de seguridad social en varios sectores, con la
participación de instituciones locales como los Comités de Desarrollo de
Distrito y los Comités de Desarrollo de Aldea, en especial para las enormes
masas de la población que trabajan en los sectores informal y agrícola
(Upadhyaya, 2007).
La mayoría de los trabajadores en el sector informal tienen trabajos de escasa
calificación y mal remunerados (Pandey, 2005, p. 101). Las personas que
trabajan en los sectores informales del transporte (por ejemplo, los coches de
dos ruedas tirados por personas), traslado de bultos, servicio en hoteles, fábricas
e industrias y en la agricultura son los más desprotegidos en caso de
circunstancias imprevisibles. Diferentes contratos de trabajo y sistemas de pago
por unidad particularmente frecuentes en el sector informal privado de la economía
socavan seriamente el concepto de seguridad social de los asalariados. También
hay cada vez menos oportunidades para conseguir un empleo estable. La proporción
de empresas que contrata a trabajadores por obra en grupos pequeños creció de
54% a 61% (ESCR Sub-Committee/HRTMCC, 2007). Nuevamente son las mujeres las más
propensas a ser victimizadas, ya que no existe un mecanismo protector en el
sector informal y, como es ya habitual, se les pagan salarios más bajos que a
los hombres por el mismo trabajo.
Servicios de salud pública insuficientes
e inalcanzables
El estado de salud promedio de las personas de Nepal es uno de los más
bajos de Asia Meridional. El gasto público per cápita es sumamente bajo,
aproximadamente USD 2 por año (NPC y MOPE, 2003). La tasa de mortalidad
infantil fue de 61 por mil nacidos vivos en 2005, mientras que la tasa de
mortalidad materna fue de 415 por cien mil nacidos vivos en 2002 (NPC y ONU,
2005). Entre cinco y seis mil personas por año mueren de tuberculosis y otras
enfermedades propagadas por el agua. Los pobres, los dalits y las mujeres en particular tienen dificultades para acceder
a los servicios de salud pública debido a que la sociedad los percibe como de
‘bajo estatus’ (RRN y CECI, 2007).
El sistema de salud pública es muy débil, en especial en zonas remotas,
mientras los servicios de salud que se ofrecen en centros urbanos están muy
comercializados. La mayoría de los lugares que ofrecen servicios de salud pública
son apenas funcionales debido a la escasez de recursos humanos calificados,
medicamentos esenciales y locales de atención. Apenas 13% de los puestos de
salud en las aldeas tiene electricidad y sólo 29% tiene residencias para
profesionales de la salud. Por lo tanto, la infraestructura de salud no es ni
suficiente ni alcanzable para personas que viven en zonas remotas (ESCR
Sub-Committee/HRTMCC, 2007).
Hasta ahora no ha habido ningún sistema de seguridad social para la salud
instituido por el Estado. Las personas que utilizan los servicios de salud se
ven obligadas a pagar cuentas médicas sin que se considere su situación económica.
El gobierno carece de disposiciones que aseguren servicios médicos para los
pobres.
Situación alarmante de niños y niñas
Si bien el gobierno ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño
de la ONU, las medidas existentes en las leyes y políticas del gobierno no son
suficientes para asegurar los derechos de niños, niñas y jóvenes. La situación
es particularmente alarmante con respecto a los niños. Solamente en los
primeros seis meses de 2004, la organización nepalesa CWIN contabilizó 10.247
casos de explotación laboral, muertes, desaparición, maltrato, matrimonio
forzado, abuso sexual, tráfico, prostitución forzada, niños soldados y
delincuencia juvenil, y subrayó que los casos denunciados representaban una
fracción pequeñísima de la verdadera magnitud de los problemas que enfrentan
las y los niños del país (CWIN, 2004). Por primera vez en la historia, la
recientemente promulgada Constitución Interina de 2007 ha consagrado los
derechos del niño en la lista de los derechos humanos fundamentales, pero hasta
ahora no se han tomado medidas para llevar este compromiso a la práctica.
Aún hay aproximadamente un millón de niños y niñas trabajadoras en Nepal que
no asiste a la escuela (The Kathmandu Post, 2007). La Oficina Central de
Estadísticas informa que grandes cantidades de niños no van a la escuela
debido al conflicto que hace una década existe entre el Estado y los maoístas,
que ha desplazado a más de 100.000 familias. El crecimiento de los sistemas
escolares ha sido desparejo e insuficiente, ya que 8,6% de los hogares, en
especial en zonas rurales remotas, aún no tiene acceso a la educación primaria
a una distancia de media hora a pie, que es el promedio nacional. Como
resultado, los programas de educación y alfabetización casi no llegan a los
sectores más pobres (CBS, 2001).
Falta de pensiones transforma a los
adultos mayores una carga
La población de Nepal es considerada joven, ya que alrededor de 39% total es
menor de 15 años y sólo 4,2% es mayor de 65 (CBS, 2001). Sin embargo, la vejez
es aún vista como un problema en la sociedad. A los adultos mayores se les
considera una carga para la familia, ya que no pueden mantener un empleo con
ingresos. Los únicos casos que cubre el sistema público de pensiones es el de
los empleados del sector público, y este grupo llega apenas a 4% de la población.
Las pensiones se otorgan a empleados que han trabajado un mínimo de 20 años en
una institución gubernamental formal (ESCR Sub-Committee/HRTMCC, 2007).
Conclusiones y recomendaciones
Para permitir que los programas se vuelvan más consistentes con las necesidades
y prioridades locales, es necesario crear un vínculo entre éstas y los planes
de desarrollo nacional (Manandhar citado en Banco Mundial et al., 2002). No existe una verdadera devolución de autoridad,
poder y recursos a nivel local, lo que hace que la planificación de abajo hacia
arriba se vuelva sumamente difícil. Deben realizarse cambios fundamentales no sólo
al contenido de los planes de desarrollo, sino al abordar la formulación de
planes e implementación de programas, de manera que las necesidades básicas de
la gente se cumplan de mejor manera. La falta de equilibrio y responsabilidad
entre el gobierno local y el central ha desarrollado en los gobiernos locales un
alto grado de dependencia en relación al centro, y esto ha derivado en un
subdesarrollo de las comunidades de base, en particular aquellas sujetas a la
constante marginación, exclusión y violencia en sus distintas manifestaciones
(Bhattachan y Mishra, 1997).
Para estrechar la brecha entre las políticas nacionales y las prácticas
locales y dar lugar a sistemas de seguridad social adecuados para los
necesitados, deben tomarse en cuenta los siguientes puntos:
• El gobierno deberá practicar un enfoque de gobernanza
de abajo hacia arriba para asegurar que los grupos marginados y sin voto tengan
acceso a recursos y estén involucrados en el proceso de toma de decisiones a
todo nivel. El sistema de planificación centralizado de Nepal necesita
descentralizarse y deberá sintonizar con las necesidades locales.
• El gobierno deberá tomar medidas especiales para adoptar un modelo
apropiado de igualdad, para permitir la integración de las comunidades
marginadas y excluidas a la vida política, económica, social y cultural del país,
complementadas con políticas de subsidio y acción afirmativa.
• Deberán garantirse para todas las mujeres y todos los hombres mecanismos
efectivos que aseguren sus derechos a oportunidades laborales equitativas, pago
igualitario por trabajo del mismo valor, protección y beneficios sociales.
• Deberán promoverse las instituciones locales, organizaciones no
gubernamentales y sindicatos, y se les estimulará a trabajar por el logro de la
seguridad social.
• Deberá llevarse a cabo un programa efectivo de seguridad social para todos
los trabajadores de los sectores informal y formal.
• Deberá fijarse un salario mínimo adecuado para satisfacer las necesidades
diarias de los empleados y sus familias, teniendo en cuenta la tasa de inflación
existente.
• Deberá introducirse una política que garantice viviendas seguras con
tenencia estable para familias pobres, así como programas de agua potable y
saneamiento.
• El gobierno deberá asegurar la implementación efectiva de la Política
Nacional sobre Personas Internamente Desplazadas (PID) sin discriminación
alguna.
• Es imperativo que se satisfagan de manera urgente las necesidades básicas
de alimentación, vestimenta, vivienda, educación, seguridad y servicios de
salud, con una planificación de largo plazo para asegurar medios de vida
sostenibles.
Referencias
Badal, R. (2005). “Social Security System in Nepal”
en Rimal (ed), Issues of the World of Work in Nepal. Katmandú: General
Federation of Nepalese Trade Unions.
Banco Mundial, PNUD, UNICEF e IIDS (2002). Social Sector Economic Discussion Group. Vol. 3,
noviembre, Katmandú.
Bhattachan, K. y Mishra, C. (1997). Development
Practices in Nepal. Katmandú: Tribhuvan University en colaboración con
Friedrich Ebert Stiftung.
CBS (Oficina Central de Estadística) (2001). National Census 2001.
Katmandú.
CWIN (Child Workers in Nepal Concerned Centre) (2004). State of the Rights of the Child 2004. Katmandú: CWIN.
ESCR Sub-Committee /HRTMCC (Economic, Social and Cultural Rights’
Sub-Committee/Human Rights Treaty Monitoring Coordination Committee) (2007). Status
and Trend - Economic, Social and Cultural Rights in Nepal: A civil society
report. Katmandú.
NPC y MOPE (Comisión Nacional de Planeamiento y Ministerio de Población y
Medio Ambiente) (2003). Sustainable
Development Agenda for Nepal. Katmandú.
NPC y ONU (Comisión Nacional de Planeamiento y Organización de las Naciones
Unidas - Equipo Nacional de Nepal) (2005). Nepal Millennium Development
Goals: Progress Report 2005. Katmandú.
Pandey, B. (2005). “Women’s movement
scenario in Nepal” en Rimal (ed), Issues of the World of Work in Nepal. Kathmandu: General Federation of Nepalese Trade Unions.
RRN y CECI (Rural Reconstruction Nepal y Canadian
Centre for International Studies and Cooperation) (2007). “Development Strategies for a New Nepal: a national debate”.
Actas de una conferencia nacional realizada el 21 y 22 de diciembre de 2006,
Katmandú.
The Kathmandu Post (2007). Diario en inglés, 19 de junio. Katmandú.
PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) (2004). Nepal National
Human Development Report, 2004 - Empowerment and Poverty Reduction. Katmandú.
PNUD (2006). Informe de desarrollo humano
2006 - Más allá de la escasez: Poder, pobreza y la crisis mundial del agua. Nueva York.
Upadhyaya, U. (2007). Social Protection in
Nepal at a Glance [en línea]: <www.labournepal.org/issues/social_security>.
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