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Seguridad social, una realidad lejana para la mayoría
Aijaz A. Qureshi
Indus Development Foundation
Los planes de pensiones y de ahorro para la jubilación son escasos y subutilizados ya que la mayoría de los trabajadores no es asalariada, sino que trabaja por cuenta propia. Aunque el sistema dual de atención médica incluye un sistema público, el mismo tiene escasos recursos y padece graves carencias. No existe un sistema de apoyo público para niños, niñas y adolescentes, muchos de los cuales son víctimas del trabajo infantil. El crecimiento de la economía informal provocó el descenso de la recaudación fiscal y una mayor pobreza e inseguridad de los trabajadores y las trabajadoras.
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Un sistema de pensiones
sumamente limitado
El único plan de pensiones que existe en Pakistán está destinado
exclusivamente a los empleados públicos. Los empleados y empleadas cubiertos
por el plan pueden jubilarse a los 60 años y recibir una pensión durante el
resto de sus vidas. En el caso de que el beneficiario muera antes de cumplir la
edad de jubilación, la pensión se traspasa a la familia. En algunos casos, se
cubren los gastos de educación hasta nivel terciario de los hijos de los
receptores de pensiones de vejez y supervivencia.
Algunas empresas también ofrecen planes de pensión por los cuales tanto la
empresa como el empleado aportan mensualmente cierto porcentaje del salario del
trabajador a una cuenta. Cuando el trabajador o la trabajadora se jubila se le
entregan en un pago único las aportaciones acumuladas más los intereses
generados.
El sistema actual de pensiones se desarrolló cuando Pakistán adquirió la
independencia en 1947. Este sistema surge de la época cuando el imperio británico
dominaba el subcontinente indio (del cual formaba parte Pakistán), y que duró
aproximadamente un siglo.
En la actualidad no hay muchos instrumentos para ahorros con fines de jubilación,
e incluso los pocos que existen están subutilizados. El motivo radica en que la
mayoría de las y los trabajadores no es asalariada, sino que trabaja por cuenta
propia. En consecuencia, la idea de un ingreso regular es una realidad lejana
para la mayoría de la población trabajadora, así como la posibilidad de un
plan de pensiones.
La mayoría de la población vive por debajo de la línea de pobreza, y las
personas de edad suelen vivir con las generaciones más jóvenes de sus
familias. Tienen pocas oportunidades laborales y dependen de sus hijos no sólo
para alimentarse, sino también para sus medicinas y para satisfacer otras
necesidades básicas.
Recientemente el gobierno ha intentado introducir planes de pensión voluntarios
para las generaciones futuras. Según el gobierno, es fundamental promover el
ahorro a largo plazo de las generaciones más jóvenes, especialmente porque las
pensiones no sólo tienen repercusiones sociales sino también económicas.
Las privatizaciones continúan a pesar de las protestas públicas
El proceso de privatización comenzó en la década de 1980, y en los últimos
15 años se realizaron más de 100 privatizaciones. La mayoría tiene que ver
con pequeñas unidades productivas que se vendieron a un puñado de empresas
privadas. Sin plena cobertura ni respaldo jurídico, muchas quebraron, lo que
dejó a miles de trabajadores y trabajadoras en la cuerda floja.
Los gobiernos sucesivos se interesaron por poner a la venta grandes firmas públicas
como empresas bancarias, distribuidoras de electricidad y acereras. Se produjo
una considerable movilización contra las privatizaciones, y en todo el país se
realizaron manifestaciones. A pesar de lo cual el proceso privatizador cobró
fuerza en 1999. Aun así, el Fondo Monetario Internacional (FMI) manifestó su
preocupación por la supuesta lentitud del proceso de privatización.
En 2005, a pesar de la oposición pública general, se puso en práctica la
licitación de empresas públicas e incluso se llegó a la transferencia de su
propiedad. La mayor preocupación pública surgió a raíz de la licitación de
las plantas acereras, medida que se aplazó luego de un petitorio presentado
ante la Corte Suprema de Pakistán.
Sin embargo, otras de las mayores empresas públicas del país, la distribuidora
de electricidad Karachi Electric Supply Corporation (KESC), se privatizó con éxito
en 2005, lo cual generó problemas considerables al suministro de energía en
esta importante capital de provincia y la mayor ciudad del país.
La licitación de KESC estaba prevista inicialmente para 2004, pero finalmente
se llevó a cabo en febrero de 2005, cuando una empresa mixta integrada por el
grupo Kanooz Al Watan, de Arabia Saudita, y Siemens Pakistan ganó por licitación
73% del capital accionario de la compañía. La licitación ganadora ascendió a
PKR 20.240 millones (USD 336,2 millones). Sin embargo, la venta se canceló
cuando el pago no se hizo en la fecha establecida, y la privatización de la
firma se aplazó una vez más. El 22 de agosto de 2005, Hassan Associates, que
realizara la segunda mayor oferta en la primera licitación, acordó pagar PKR
20.240 millones, y el 29 de noviembre KESC fue transferida a una empresa mixta
integrada por Hassan Associates y la sociedad de cartera Al-Jomaih, de Arabia
Saudita.
Entre tanto, en junio de 2005 se licitó 26% de las acciones de la empresa
estatal de telecomunicaciones Pakistan Telecommunications Company Limited
(PTCL), lo cual representó la mayor transacción monetaria en la historia del
país. La licitación estaba prevista inicialmente para el 10 de junio, pero se
postergó hasta el 18 de junio debido a la oposición del sindicato de
trabajadores de PTCL. Una compañía de Emiratos Árabes Unidos, Etisalat, ganó
la licitación con una oferta de PKR 155.158 millones (USD 2.580 millones) por
26% de las acciones y los derechos de gestión de PTCL. Una vez más, sin
embargo, el pago no se concretó a tiempo debido a que las negociaciones se
trancaron luego de la licitación. El 29 de octubre, el Comité de Privatización
del gobierno anunció que el proceso de privatización comenzaría de nuevo. Al
final, los problemas pendientes se resolvieron y Etisalat concluyó la compra de
su participación de 26% en PTCL el 12 de marzo de 2006.
Sistema de salud pública aún inaccesible para los más pobres
Pakistán tiene un sistema dual de atención médica que comprende al sistema público
integrado por los hospitales del Estado (conocidos como hospitales civiles), las
Unidades Básicas de Salud y los Centros Rurales de Salud, y al sistema privado,
que incluye los grandes hospitales de propiedad privada. La calidad del sistema
de salud pública es sensiblemente inferior a la del sistema privado debido a la
insuficiencia de los fondos estatales que se destinan al sector de la salud
(apenas 0,4% del PBI) y a su mala administración.
Los sucesivos gobiernos lanzaron diversas campañas de salud y planes de
inmunización con el objetivo de erradicar las enfermedades infecciosas de mayor
incidencia, como la malaria y la tuberculosis. En los últimos 60 años se
anunciaron innumerables consignas del sector sanitario, incluso Salud para Todos
para el 2000. Sin embargo, los resultados han sido mínimos.
Pakistán es un país pobre, donde aproximadamente un tercio de la población
vive por debajo de la línea de pobreza. La incidencia de la pobreza es incluso
superior en el medio rural. A pesar de la existencia del sistema de salud pública,
incluso los hospitales del Estado cobran tarifas a los pacientes. Por su parte,
los hospitales privados cobran tarifas desmesuradas que muy pocos pueden pagar.
El sector de salud pública también padece una grave escasez de personal
capacitado. Sólo hay un médico o médica cada 1.254 habitantes, un dentista
cada 20.839 habitantes, y un enfermero o enfermera cada 2.671 habitantes.
A los médicos de los hospitales públicos se les exige una carga horaria mayor
que a sus colegas de los hospitales privados. Para peor, la contratación de
nuevos médicos está prohibida hace años, lo que agrava la situación.
Como consecuencia, los alarmantes indicadores sanitarios de Pakistán no son
ninguna sorpresa. De cada 1.000 niños y niñas que nacen en el país, 70 mueren
al nacer y 60 madres mueren durante el parto. La mayoría de las muertes
infantiles se deben a enfermedades curables y prevenibles.
Niños y adolescentes sin apoyo público
A pesar de la gran necesidad, no existe un sistema público de apoyo para niños
y adolescentes. Un pequeño número de organizaciones privadas que trabajan con
fines humanitarios cuentan con centros que brindan apoyo a niños, niñas y jóvenes.
En muchos casos, a los menores de edad se les brinda algún tipo de capacitación
laboral que les permite trabajar en el sector privado de las grandes ciudades.
Otros centros proporcionan atención a los niños, niñas y adolescentes que
perdieron a sus padres.
La mayor de las organizaciones humanitarias privadas es el Edhi Welfare Centre,
cuya sede central y varias oficinas están en Karachi, la capital de la
provincia de Sindh.
Recientemente el gobierno comenzó a abordar públicamente la idea de establecer
planes para adolescentes. Hay adolescentes e incluso niños y niñas más pequeños
que son pobres, huérfanos o que abandonaron sus hogares y que trabajan en fábricas
y hornos de ladrillos, sin protección legal u oficial de ningún tipo.
Algunas organizaciones privadas y paraestatales crearon sistemas de micropréstamos
para los y las jóvenes que comienzan a tener resultados positivos, pero por el
momento son mínimos.
La economía informal en crecimiento implica más pobreza y menos seguridad
A partir de 1973, el sector informal de la economía ha crecido más rápidamente
que en años anteriores. Existe una relación evidente entre la expansión de la
economía informal y la evasión fiscal. El rápido crecimiento del sector
informal es un motivo importante del déficit fiscal, debido al descenso en la
recaudación impositiva.
Al mismo tiempo, el gasto del gobierno ha crecido a la par del crecimiento
general de la economía (en los sectores formal e informal combinados) porque
aunque la economía informal genera pérdidas en la recaudación de impuestos,
aumenta la demanda de servicios públicos, lo cual agrava aun más el déficit
fiscal.
El dinero que envían a casa los trabajadores emigrantes también forma parte de
la economía informal, ya que la mayor parte de esas remesas no se contabiliza
ni se grava.
El otro aspecto de la economía informal es el trabajo infantil que se utiliza
en las minas de carbón, las curtiembres, los hornos de ladrillos, las fábricas
de alfombras, la pesca submarina, el reciclaje de basura y otras ocupaciones de
riesgo.
El crecimiento de la economía informal también provocó el incremento de la
pobreza. El Estado no apoya a las personas que trabajan en el sector informal,
que están totalmente privadas de la protección de instrumentos legales de
cualquier tipo.
Millones de refugiados afganos
En las últimas décadas, Pakistán ha sido un destino importante de
solicitantes de asilo. Millones de personas inmigraron desde Afganistán desde
mediados de la década de 1980 como consecuencia de la guerra en ese país. El
gobierno de Estados Unidos proporcionó considerables recursos para la recepción
y la instalación de los refugiados afganos, que gradualmente se dispersaron por
distintas regiones y ciudades. El gobierno les ha dado plena protección.
Además de los refugiados y las refugiadas de Afganistán, Pakistán también ha
recibido a inmigrantes de varios países de Asia Meridional y Asia-Pacífico.
Como el país no es signatario de la Convención de la ONU de 1951 relativa al
Estatuto de los Refugiados, no existe un régimen jurídico que asegure la
aplicación de los principios del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados
en el tratamiento de las personas que solicitan asilo. El número de inmigrantes
descendió últimamente debido a los cambios políticos en países como Afganistán,
Irán e Iraq.
Por otra parte, grandes cantidades de paquistaníes también han emigrado, sobre
todo a Estados Unidos, Reino Unido y otros países europeos. Muchos emigran por
razones económicas, pero otros abandonan el país debido a la situación política.
Tabla 1. Indicadores básicos
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Población total (en
miles), 2004
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154.794.000
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Tasa de alfabetización de
adultos (%, población de 15 años y más)
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49,9
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PBI per capita (a PPA en
USD), 2004
|
2.225
|
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Esperanza de vida al nacer
(años), 2000-2005
|
62,9
|
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Población con subnutrición
(% de la población total), 2001-2003
|
23
|
|
Población sin acceso a
fuentes de agua mejorada (%), 2004
|
9
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Probabilidad al nacer de
no sobrevivir hasta los 60 años (% de cohorte), 2000-2005
|
28,3
|
|
Población urbana (% del total), 2004
|
34,5
|
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Población menor de 15 años
(% del total), 2004
|
38,9
|
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Población de 65 años y más
(% del total), 2004
|
3,8
|
|
Relación estimada de
ingresos percibidos, (mujeres/hombres)
|
0,29
|
Fuente: PNUD, Informe de Desarrollo Humano 2006.
Notas:
Uno de los
components del ICB fue imputado en función de información de países de nivel
similar.
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