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Servicios sociales básicos aún inaccesibles
Tamsir Sall, Ramatoulaye Ngom
Association pour le Développement Economique Social Environnemental du Nord (ADESEN)
Los objetivos del gobierno de reducir la pobreza en un 30% para 2015 no se concretará sin cambios estructurales profundos. El país necesita lograr un crecimiento económico real y sostenido que permita alcanzar aspectos vitales como la universalización de la educación y servicios de salud dignos para reducir los altos índices de mortalidad materno-infantil.
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Con motivo de la apertura de la Primera Conferencia Africana sobre
Desarrollo Humano (Rabat, Marruecos, 6 y 7 de abril de 2007), el gobierno de
Senegal – país de 12.217.706 de habitantes compuesto en su mayoría por jóvenes
y mujeres – reiteró una vez más que su objetivo de reducir la pobreza por
debajo de 30% en 2015 se basa en un crecimiento anual previsto de 7% a 8% en términos
reales entre 2006 y 2010.
El informe gubernamental agrega que el crecimiento de la riqueza “será
sostenido por un incremento de las inversiones públicas y privadas así como
por la mejora en la eficacia del gasto público y el aumento de la contribución
del sector agrícola al crecimiento mediante una diversificación y una
modernización de los establecimientos agropecuarios.”
En un ámbito más general y con la perspectiva de aceptar los desafíos de la
pobreza y el desarrollo humano, el gobierno procede a la revisión de su
Estrategia de Reducción de la Pobreza (DERPII, 2006-2010) fundada en las
prioridades establecidas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y en
una estrategia de crecimiento acelerado. Dichas prioridades incluyen: creación
de riqueza, una mayor promoción del acceso a servicios básicos y seguridad
social así como prevención y gestión de riesgos y desastres, crecimiento y
desarrollo descentralizado y participativo.
No obstante, esta evaluación redactada por el gobierno se opone a la presentada
en el informe de 2007 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) sobre Perspectivas Económicas en África. Teniendo en cuenta
el informe de la OCDE, podemos preguntarnos cómo puede hacer el gobierno para
lograr dichos resultados con las dificultades que enfrenta.
El informe de la OCDE
resalta los serios obstáculos que impiden lograr los objetivos de reducción de
la pobreza fijados por el gobierno debido a la conjunción de factores
desfavorables. Esos factores, más allá de su dimensión coyuntural, están
vinculados a la vulnerabilidad y a las fallas estructurales que continúan
existiendo en el país, como las dificultades de expansión de los sectores
exportadores – por ejemplo aquellos vinculados a la producción de maní, la
pesca y los fosfatos – a nivel internacional. También reflejan, según la
OCDE, los problemas que afectaron al país en 2006. Mientras que en 2005 se
registró un crecimiento de 5,5%, en 2006 apenas se llegó a 3%. Otras fuentes
indican un mayor crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI). Es el caso de
World Development Indicators (WDI), en cuyo informe correspondiente a 2006
asigna un crecimiento para el país de 6,2%.
Uno de los problemas señalados en distintos informes para explicar los cambios
en el ritmo de crecimiento de la economía es la posible relación con una
diversificación insuficiente de la economía, sobre todo en un clima “aún
poco favorable a la inversión, sobre todo a la inversión extranjera
directa”.
No resulta extraño
entonces que los resultados en el área del desarrollo humano sean insuficientes
y ubiquen aún a Senegal entre los países con el Índice de Desarrollo Humano
(IDH) más bajo (posición 157 en 175), a pesar de haber registrado una leve
mejoría con respecto a 2002.
Emigración clandestina masiva
Frente al fracaso de las políticas agrícolas los jóvenes no ven otra solución
más que la emigración clandestina para escapar del infierno de la pobreza. Así,
el país se ha convertido en uno de los puntos de partida de una emigración
clandestina masiva hacia España. En 2006, más de 31.000 inmigrantes
clandestinos, en su mayoría provenientes de países de África Subsahariana
llegaron a Islas Canarias a bordo de embarcaciones improvisadas poniendo en
riesgo su vida. Esta tendencia va a continuar agravándose a causa de la falta
de seguros de desempleo y asistencia social.
Mientras tanto, los precios de los artículos de primera necesidad (aceite,
arroz, pan, azúcar, etc.) se han disparado, lo que agrava aún más la situación.
La población difícilmente puede acceder a servicios básicos como el agua, la
educación y la salud, sectores que debieran haberse desarrollado
considerablemente para atenuar el peso de la pobreza.
El agua, un recurso
escaso
La falta de agua potable y de un sistema de saneamiento adecuado constituyen dos
de las primeras causas de enfermedades y fallecimientos y son causa también del
retroceso económico del país. El gobierno elaboró un programa ambicioso con
el objetivo de implementar mejoras en este sector. El Programa de Agua Potable y
Saneamiento del Milenio (PEPAM) es un plan unificado de intervención para el
abastecimiento de agua y saneamiento en el medio urbano y rural. Dicho programa
abarca el período 2005-2015 y pretende asegurar e incrementar el acceso de los
hogares rurales y urbanos al agua potable y equiparlos con un sistema de
saneamiento autónomo adecuado, sobre todo en el medio rural (evacuación de
desechos y aguas servidas). Su principal objetivo es reducir la pobreza ayudando
a las poblaciones locales desfavorecidas a tener un acceso estable a estos
servicios sociales básicos. No obstante, la principal preocupación del
gobierno es encontrar financiamiento para las inversiones en el sistema hidráulico
rural y el saneamiento en el medio urbano y rural. Esto significaría en parte
dejar de lado los ODM.
Salud: infraestructura y personal
insuficientes
En el área de la salud, el informe presentado en la Conferencia Africana sobre
Desarrollo Humano en 2007 señala que los indicadores son insuficientes y que
lamentablemente la tasa de mortalidad de menores de cinco años es de 121 por
mil y la tasa de mortalidad infantil de 61 por mil.
Otros datos proporcionados por UNICEF (2005) indican cifras aún más
preocupantes: la mortalidad de niños menores de un año es de 78 cada mil
nacidos vivos, mientras que en el segmento de menores de 5 años la mortalidad
alcanza 137 cada mil nacidos vivos.
Esta situación se explica en gran parte por el hecho de que el país está
lejos de cumplir con las normas establecidas por la Organización Mundial de la
Salud en términos de infraestructura y de personal dedicado a la atención de
la salud:
• La región de Fatick en el interior del país aún no
cuenta con un hospital aunque los trabajos de construcción se iniciaron antes
de 2000, lo cual significa que hace más de siete años que no se hace nada por
esta región en cuanto a mejorar las condiciones de la salud de la población;
El área de maternidad del hospital Aristide Le Dantec, en Dakar, la más
grande del país, hace casi 3 años que está cerrada y no se ha fijado ninguna
fecha para su reapertura;
• Sólo un número reducido de médicos especialistas y
parteras se forman cada año.
Si bien se registraron avances importantes en materia de lucha contra la
mortalidad materna, queda sin lugar a dudas un largo camino que recorrer para
lograr los ODM. La tasa de mortalidad materna debería reducirse 75% entre 1990
y 2015. Encuestas realizadas en 2004 revelaron que en el país aún mueren 690
mujeres cada 100.000 nacidos vivos (UNICEF, 2005). Es por esta razón que la
Dra. Soukeyanatou Fall Kaba dio la señal de alerta al revelar esta situación
dramática, en la que 48% de las mujeres dan a luz sin asistencia de personal médico
calificado. Partos en el hogar a causa de los problemas socioculturales, centros
de atención de la salud de muy difícil acceso y recursos económicos escasos
son algunas de las tantas razones por las cuales, según la doctora, nadie se
hace cargo de las mujeres embarazadas.
El cumplimiento de los ODM en materia de salud no serán más que una
ilusión si no se adoptan las siguientes medidas:
• Infraestructuras de atención de la salud de buena
calidad, en cantidad suficiente y accesible a la población.
• Una verdadera política de gestión de los recursos
humanos con planes definidos de profesionalización y un sistema de motivación
que prepare a un número adecuado de personal capaz de trabajar de inmediato y
de manera eficiente en todas las estructuras de atención médica.
• Un sistema de provisión de medicamentos y equipos médicos
a nivel de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental
(CEDEAO) para garantizar a los estados miembros una disponibilidad permanente y
una reducción significativa de los costos de adquisición, el cual contará con
el apoyo de órganos como la Organización del África Occidental para la Salud
(OOAS) con atribuciones y facultades reforzadas.
• Un sistema de cobertura médica flexible y adaptable
que permita a la mayor cantidad posible de familias acceder a la salud sin tener
que pagar costos cada vez más elevados (relacionados a la afiliación a
sistemas privados de atención); gratuidad de la asistencia médica tanto para
niños de 0 a 5 años como para las mujeres durante el parto.
• Desarrollo de mecanismos que refuercen el poder y los
medios de las comunidades locales y la población en general mediante su
participación en el seguimiento y control de los centros médicos con el fin de
promover una buena gobernanza.
• Reducción de las disparidades entre las diferentes
localidades del país mediante la puesta en práctica de una política adecuada
de distribución de infraestructuras sanitarias.
Educación: poner en práctica la
Declaración de Bamako
En materia de educación no se ha logrado aún el objetivo de la
universalización a nivel primario, a pesar de una tasa bruta de matriculación
en educación primaria que ha venido en aumento, de 62% en 1998 a 75,8% en 2003
y a 79,9% en 2004. De hecho, aunque el analfabetismo adulto está en retroceso,
aún afecta a 62,2% de la población. En esta área los problemas
son de orden material (falta de locales educativos, falta de libros de texto) y
pueden solucionarse mediante asignaciones presupuestales.
Aunque en su informe de 2005 la UNESCO ubicó a Senegal junto a otros dos
estados africanos entre 10 países del mundo con planes ambiciosos en materia de
educación, quedan aún grandes esfuerzos por hacer en pos de un verdadero
progreso en la educación. En este sentido, la puesta en práctica de la
Declaración de Bamako tendrá un impacto positivo en el sistema educativo en África
y en especial en el país.
En
efecto, al término de la Conferencia de Bamako (19 al 22 de junio de 2007)
organizada por la Asociación para el Desarrollo de la Educación en África
(ADEA), UNICEF y el Banco Mundial para abordar la “Abolición de las Cuotas
Escolares: Planificación para una Financiación de Calidad y Sustentable”,
los 200 delegados de 23 países constataron que en la situación actual
“muchos países no alcanzarán el objetivo planteado” en tanto no se pueda
tener acceso universal al primer año de educación primaria en los próximos
dos años. En una declaración formal, los ministros de educación y finanzas de
los 23 países presentes en el transcurso de la conferencia internacional
reiteraron su compromiso con una mejor planificación de las estrategias a fin
de cumplir con esta exigencia de universalidad de la educación primaria para
2015. Según recoge el informe, el compromiso de los ministros apunta a
“lograr que ningún niño quede fuera de la órbita escolar porque su familia
no tiene medios económicos para mandarlo a la escuela”. La conferencia de
Bamako pretende asimismo “acrecentar los recursos a nivel nacional así como
la eficacia de su utilización” y poner en práctica políticas óptimas, así
como planificar actividades que puedan asegurar el éxito de la iniciativa de
eliminación de los gastos de educación.
Los autores de la Declaración de Bamako reconocen que “nuestros países, si
bien comparten el mismo compromiso, se ubican en diferentes niveles de realización
de dicho objetivo”, por lo cual estiman que cada país deberá “encontrar
soluciones adaptadas a sus propias realidades.” Por otro lado, y
“conscientes del rol preponderante de la sociedad civil en el desarrollo”,
los mandatarios se comprometieron a “trabajar en conjunto con el objetivo de
movilizar a nuestros conciudadanos y asegurarnos su apoyo”. Es en el marco de
esta dinámica que los ministros pretenden “poner en práctica mecanismos
eficaces de seguimiento y control para lograr que el compromiso se convierta
efectivamente en resultados concretos.” Solicitan también al Banco Mundial y
al Grupo de los Ocho países más poderosos (G-8) que cumplan con su promesa de
2005 de efectivizar el acceso de todos los niños “a una educación primaria
de buena calidad, obligatoria y completamente gratuita”. Invitan además a los
patrocinadores a otorgar financiamientos “previsibles, disponibles a largo
plazo y compatibles con nuestros planes de educación nacional.”
Referencias
ADEA (Asociación para el
Desarrollo de la Educación en África) (2007). “The ministers of education and
finance of 23 countries commit to attaining universal primary education by
2015”. Comunicado de prensa, 22 de junio. Disponible en:
<www.adeanet.org/downloadcenter/SFAI06-07/PR_closing%20SFAI%20Bamako_en.pdf>.
Conferencia Internacional
sobre la Abolición de las Cuotas Escolares: Planificación para una
Financiación de Calidad y Sustentable (2007). “The Bamako Statement on the Abolition of School Fees
by the Ministers of Education and Finance”. 19-22 de junio, Bamako, Malí. Disponible en: <www.adeanet.org/downloadcenter/SFAI06-07/Bamako%20Statement-2007-02-07-engl.pdf
>.
UNESCO (2004). Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo 2005. Educación para Todos. El
imperativo de la calidad. París: UNESCO. Disponible en: <www.unesco.org/education/efa_report/>.
UNICEF (2005). El
estado mundial de la infancia 2006. Excluidos e invisibles. Nueva
York: UNICEF. Disponible en: <www.unicef.org/spanish/sowc06/index.php>.
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