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La vulnerabilidad persiste pese a avances en indicadores
Taifur Rahman
Unnayan Shamunnay
Si bien hubo logros significativos en educación y salud, el país aún se enfrenta a retos extraordinarios que no se han visto reflejados en mejoras en la calidad de la educación, y aunque ha habido adelantos significativos, la atención en salud para todos sigue siendo un objetivo prioritario. Los programas de captación social del gobierno llegan a 13% de todos los hogares del país, pero la tasa de pobreza alcanza 40% y la de pobreza extrema 25,1%.
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A pesar
de todo el progreso que ha hecho el país en el pasado reciente, todavía
representa una de las economías más vulnerables del mundo, caracterizada por
una densidad de población extremadamente alta, una base de recursos baja, y una
incidencia alta de desastres naturales (en especial en áreas rurales),
malnutrición, discapacidad, pobreza y desigualdad.
Los adelantos recientes, en particular desde 1990, incluyen éxitos destacables
en todos los sectores de la economía y el desarrollo social, especialmente en
la expansión cuantitativa de la educación primaria y secundaria, atención
primaria de la salud e indicadores económicos. Estos cambios han llevado a
mejoras notables en muchos indicadores socioeconómicos señalados en los
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM): el PBI per cápita ha crecido en
forma sostenida, la tasa total de fertilidad ha caído, la expectativa de vida
ha crecido mientras las tasas de mortalidad infantil y materna han disminuido, y
la matriculación escolar ha aumentado, así como el acceso al agua potable,
sanidad y electricidad. Estos cambios han tenido lugar tanto en zonas rurales
como urbanas (Rahman y Ahmed, 2005).
Se han logrado avances considerables en integrar a las mujeres a la cultura
dominante en el proceso de desarrollo del país. Las mujeres han jugado y
continuarán jugando un papel importante en el éxito del microcrédito, el
sector de manufactura de vestimenta, la reducción de la tasa total de
fertilidad, la mejora de la nutrición infantil, una mayor participación en la
educación y en la reducción de las disparidades de género en todas las
esferas de la vida. Las niñas y mujeres ya han logrado la paridad en la tasa
bruta de inscripción escolar y en expectativa de vida al nacer.
Sin embargo, a pesar de todos estos éxitos, algunos de los indicadores
mencionados son muy altos en comparación con los de otros países en
desarrollo. La pobreza y la desigualdad de ingresos están en aumento, mientras
la calidad de los servicios de salud y la educación se van erosionando. Los más
desfavorecidos se ven desproporcionadamente afectados por estos factores y con
frecuencia no tienen acceso a los frutos del desarrollo. Se necesitan fuertes
programas de protección social tanto para incrementar su participación en el
proceso de desarrollo como para reducir la severidad de su pobreza y exclusión
(Rahman y Ahmed, 2005).
Tendencias recientes en desarrollo humano
Aunque varios indicadores económicos y sociales muestran tendencias positivas,
otros indicadores relativos a la seguridad social no son tan alentadores. Se han
observado tendencias demográficas positivas en cuanto al tamaño más reducido
del hogar promedio así como a tasas de fertilidad inferiores, que a su vez han
dado lugar a cambios en la estructura de la población y a una tasa de
dependencia reducida. Sin embargo, las tendencias cada vez más rápidas de
migración rural-urbana han planteado importantes retos a los formuladores de
las políticas en términos de proveer la suficiente infraestructura básica,
asistencia primaria de la salud e infraestructura educativa en las ciudades,
dadas las severas limitaciones financieras y de espacio. La tasa de desempleo ha
ido en aumento, si bien lentamente. La relación de dependencia económica –
la relación entre la población económicamente inactiva y la población
trabajadora – también permanece alta, en 1,38, y representa un obstáculo
para lograr un crecimiento sustentable de ingresos del hogar. La población
femenina económicamente activa es aún muy baja y las mujeres constituyen
apenas 20% de la población activa.
Se destaca el éxito en la expansión de la educación preescolar, primaria y
secundaria. Los principales logros han sido el enorme aumento de las tasas
brutas de matriculación y la paridad de género alcanzada en la matrícula de
enseñanza primaria. Sin embargo, estos logros deben verse en el contexto de
altas tasas de deserción, bajas tasas de egreso y el deterioro de la calidad de
la educación a todo nivel.
Bangladesh ha conseguido importantes logros al llegar a una alta cobertura
inmunitaria y ha reducido las tasas de mortalidad infantil y de menores de cinco
años, y de malnutrición. A pesar de estos éxitos, las tasas actuales siguen
siendo bastante altas y deben atacarse de manera más rigurosa, en particular si
se espera lograr los ODM. Tanto las tasas de fertilidad como de mortalidad
permanecen en niveles altos, creando problemas en la reducción de la pobreza.
Persisten la discriminación significativa de género y la discriminación
rural-urbana. La desigualdad socioeconómica en malnutrición según indican las
medidas antropométricas (como el peso y la altura) parece ser muy alta. La
malnutrición materna, medida según el índice de masa corporal está por
debajo del valor crítico de 18,5, y es muy alta en todo el país. Es más, la
alta prevalencia de madres malnutridas en hogares pobres tiene implicancias
adversas en la reducción de la pobreza.
El acceso al agua potable y al saneamiento adecuado está en aumento. El acceso
a la electricidad también ha mejorado lentamente. No obstante, el espacio
promedio por persona es muy bajo tanto para la población rural como urbana.
Mientras se han observado tendencias positivas significativas en el aumento de
ingresos, la desigualdad ha crecido en forma pronunciada, en especial desde
1990. Las disparidades en las tasas de pobreza regional y rural-urbana han sido
notablemente altas. Sin embargo, la tendencia general en pobreza humana ha
mostrado una mejoría considerable.
Protección social
Reconociendo los desafíos que se avecinan, el gobierno ha puesto énfasis en la
protección social como uno de los pilares de la reducción de la pobreza (GB,
2004).
Servicios de salud para todos: alta
prioridad
La disponibilidad de servicios de salud ha crecido en los últimos años.
En 2001 había 1.382 hospitales distribuidos en el país, en comparación con
1.273 hospitales en 1998. Lamentablemente no existen datos, pero no es
aventurado decir que el número de servicios sanitarios continuó creciendo.
Actualmente, casi todo upazila
(subdistrito) tiene un hospital y cada union
tiene un centro de salud. Si bien estos centros proporcionan servicios de salud
en general, se enfocan más en la salud materno-infantil. La distribución de
servicios de inmunidad, vitamina A, sales de rehidratación oral y otros
suministros y servicios esenciales se ha expandido a un ritmo muy rápido para
cubrir a casi toda la población. A raíz de la expansión de los servicios, se
afirma que Bangladesh ha logrado un progreso excepcional en planificación
familiar y servicios de atención de la salud. Se estima que en 2002 había 28 médicos,
57 funcionarios de nivel medio y 76 camas de hospital por 10.000 habitantes. Ese
mismo año 53,9% de los gastos totales en salud fueron financiados por el
presupuesto del Estado, 41,8% por el seguro de salud y 4,3% por el pago de
servicios (Rahman y Ahmed, 2005).
La provisión de servicios de salud de calidad para todos es una de las áreas
que enfatiza el gobierno, razón por la cual las adjudicaciones para salud en el
presupuesto aumentan año a año. En el presupuesto de 2007-2008, la salud
estaba en sexto lugar más alto en las adjudicaciones sectoriales con BDT 54.700
millones (USD 809,2 millones), que representa 6,3% del gasto total. Sin embargo,
si bien esto representa un aumento de 10,4% en el monto absoluto adjudicado a la
salud en relación al presupuesto anterior, implica un descenso en la
participación presupuestaria dirigida a la salud (Rahman et
al, 2007).
Educación: avances en cantidad pero no en
calidad
A pesar de los avances significativos en el aumento de la matrícula de
enseñanza primaria (105,1% en 2005) y en la paridad de género en este sector
(con una relación niños/niñas de 0,99 en 2005), la tasa alta y en aumento de
deserción (48%) y su impacto negativo en las tasas de egreso, así como la
brecha de género que aún existe en la educación secundaria y terciaria,
siguen siendo fuente de serias preocupaciones. La diferencia en estas tasas de
un grupo socioeconómico a otro es también preocupante, ya que interfiere con
el logro de una educación para todos. Mientras la relación neta de la matrícula
es de 80,5% (2005), las tasas para los pobres y los no pobres son de 73,4% y
87,5% respectivamente (BBS, 2006).
El gobierno proporciona educación primaria gratuita a todos los niños y niñas
y subsidia la educación secundaria y terciaria para la mayoría. Más de 75% de
los niños que asisten a la escuela primaria lo hacen en escuelas públicas y más
de 12% asisten a escuelas subvencionadas por el gobierno. La proporción de
escuelas públicas es significativamente más alta en zonas rurales que en zonas
urbanas (BBS, 2006). Sin embargo, la calidad de estas escuelas subsidiadas es un
gran signo de interrogación.
La adjudicación sectorial para la educación en el presupuesto ha estado
creciendo. La adjudicación total para la educación en el presupuesto de
2007-2008 llega a casi 14% del gasto total. Esto refleja un aumento de 13% en el
gasto para educación. Sin embargo, al no haber adjudicaciones específicas para
mejorar la calidad, este aumento probablemente no redunde en un cambio positivo
significativo para la educación primaria (Rahman et al, 2007).
Redes de seguridad social para los pobres
no llegan a todos
El gobierno y sus socios para el desarrollo están implementando actualmente
unos 27 programas de protección social, de los cuales seis se aplican a
alimentos. Hay varios más planificados, así como otros que están siendo
implementados por agencias bilaterales y multilaterales asociadas con ONG
nacionales.
Los principales programas de alimentos, que benefician anualmente a cerca de 1,5
millones de personas, son Comida por Trabajo, Desarrollo de Grupos Vulnerables,
Alimentación a Grupos Vulnerables, Ayuda Gratuita, Programa de Mantenimiento de
Infraestructura Rural.
Los principales programas de entrega de dinero en efectivo son el Estipendio
para la Educación Primaria, Estipendio para la Educación Secundaria Femenina;
Programa de Mantenimiento Rural, Dinero por Trabajo, Oportunidades de Empleo
Rural para los Activos Públicos, Proyecto de Fortalecimiento del Gobierno Local
- Componente de Protección Social, Asistencia Primaria de Salud Urbana.
Todos los programas de la red de seguridad social combinados cubren alrededor de
13% de todos los hogares del país. La cobertura es más alta en áreas rurales
(15,6%) que en áreas urbanas (5,5%). Por más que las redes de seguridad social
están dirigidas a proteger a los pobres en general y a los extremadamente
pobres en particular, la cobertura de estos programas es bastante insignificante
comparada con la incidencia de la pobreza y la pobreza extrema del país. El
total de pobreza es 40,0% y el de pobreza extrema es 25,1% (BBS, 2006). En
varios estudios se informa sobre tasas altas de pérdidas en los programas de
seguridad (por ejemplo, Banco Mundial, 2006). Se observan también variaciones
regionales significativas en la cobertura (BBS, 2006) que parecen reflejar las
fortalezas políticas relativas de las regiones.
Aunque los esfuerzos actuales no cubren las necesidades reales, el gobierno
intenta aumentar el alcance de los programas de captación de seguridad social
en el país. El presupuesto 2007-2008 proporciona un aumento significativo en el
volumen del gasto en los programas de seguridad social. El presupuesto total
para los programas aumentó en un tercio del monto del año pasado. La Figura 1
muestra el aumento significativo en la adjudicación presupuestaria para los
programas de seguridad social para este año tanto en términos de monto como de
proporción (Rahman et al., 2007).
Si bien los datos y cifras arriba mencionados corresponden a iniciativas de
protección social del gobierno, también hay una cantidad considerable de
programas implementados por ONG (incluyendo programas de microcrédito). Como
forma de calcular la mejor estimación de la protección social destinada a la
pobreza en Bangladesh, Rahman y Ahmed (2005) consideran la superposición de
programas y proponen un objetivo total de pobreza de 34%, es decir, una de cada
tres personas pobres. Esto implica que 22,3 millones de personas pobres en el país
perciben actualmente algún tipo de protección asistencial del gobierno y ONG
– pero el doble de esas personas no percibe nada.
Referencias
Banco Mundial (2006). “Social Safety Nets in
Bangladesh: An Assessment”. Bangladesh Development Series - Documento No. 9,
Dacca.
BBS (Oficina de Estadística de Bangladesh) (2006).
Preliminary Report on Household Income and Expenditure Survey-2005. Dacca.
GB (Gobierno de Bangladesh) (2004). Unlocking
the Potentials: National Strategy for Accelerated Poverty Reduction. Dacca.
Rahman, A. et
al. (2007); Budget Shahajpath, Dacca:
Shamunnay.
Rahman, A. y Ahmed, K. S. (2005). Social
Protection Index for Committed Poverty Reduction: Bangladesh Country Report.
Londres.
Nota:
La unión es el
nivel más bajo del gobierno local de Bangladesh. Cada upazila se divide en varias union, y cada union contiene varias
aldeas.
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